lunes, 14 de julio de 2008

29/08/07 - "autosuicidio" opositor

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http://www.analitica.com/va/politica/opinion/9793561.asp

"Autosuicidio" opositor

Guillermo Cox
Miércoles, 29 de agosto de 2007

La prensa venezolana está cundida de sesudos y/o estúpidos artículos en los que se lloriquea, se amenaza, se atemoriza y pare Usted de contar, respecto a las así calificadas aviesas intenciones del chavecismo.

La prensa de opinión política, por el lado de la oposición, se encuentra en un "stand by", en un congelado ya largo en el tiempo. "Sin novedad en el frente" se pudiera parodiar, al observar las quietas aguas opináticas donde nada sobresale, donde todo es igual, donde no hay propuestas, ni siquiera de las estúpidas.

Abundan los doctores del diagnóstico, los expertos de la nadidad, los chocantemente sesgados profesores y profesoretes que pontifican sobre esto y aquello, enceguecidos por su wishful thinking, enloquecidos onanistas de la argumentación vacua.

¿Cómo, con qué se supone que los opositores puedan contraponerse a la fuerza chavecista? ¿Con argumentos clasistas, racistas, vergonzosamente escuálidos, dirigidos a la claque que enceguecida también por la soberbia y el temor hace verdaderos malabarismos para no ver la realidad y aferrarse a su ridícula y patética visión boba y reduccionista?

Ya es suficientemente terrible el avance a toda mecha del chavecismo en la dirección en que lo hace. Pero es peor, es indigno, es bochornoso, es deprimente comprobar que el venezolano no reacciona, no acciona eficazmente, no hace sino hablar tonterías y lloriquear, o avisar que pasado mañana cae el régimen oprobioso cuya debilidad atisban solo los iniciados.

En estos días un articulista comentó que había una disociación en los opositores: Gritan ante el incendio, dicen lo que se quemará, las pérdidas que habrá, los muertos que causará... tras lo cual vuelven a su rutina. Pensar una cosa y hacer otra es disociación, es alienación, es la locura social.

Otro particular que de verdad hiere, duele: Desde que Miquilena habló, no hay forma de parar la hemorragia de elogios, panegíricos y casi declaraciones de amor de distintos articulistas opositores, incluyendo a más de uno con amplia formación intelectual y política. Uno se pregunta, ¿y esto es lo que hay? ¿Con esto es que se pretende luchar y "sacar" a Chávez? ¡Por favor!

Cualquiera que haya leído un poquito de historia conoce algunas verdades inmutables: Nada es eterno; es inútil oponerse a una gran fuerza en pleno desarrollo y expansión; los pueblos siempre buscan la forma de liberarse de quienes los oprimen; los tiempos históricos no obedecen a los deseos de las facciones, etc.

Ante el panorama actual y el cercano futuro venezolano, tal vez los opositores lleguen a la conclusión que no hay acción eficaz por ahora. Ello no necesariamente es un desistimiento de los objetivos, pero al menos daría una base real sobre la cual repensar y acercarse a los tiempos de maduración de los procesos que puedan equilibrar o revertir las actuales tendencias.

La oposición ha hecho mucho, qué duda cabe, pero no ha logrado casi ningún objetivo de alguna importancia. Los más ignorantes o voluntaristas o por último cínicos, encuentran toda clase de explicaciones a los fracasos previos. Casi todas ellas culpando a esa o aquella facción.

¿No sería más honesto, más inteligente, más efectivo aceptar que los movimientos anteriores de la oposición han resultado en mayor pérdida para ella y en mayor avance y ganancia para el chavecismo? ¿No será hora de entender y aceptar que no se ha hecho lo debido, porque simplemente no era posible? ¿Y que si se sigue actuando como hasta ahora no habrá siquiera atisbo de esperanza? ¿No será hora de ponerse a pensar profesionalmente, es decir, científica y metódicamente en la búsqueda de enfoques y planteamientos distintos?

Es muy duro decir lo que sigue, pero ante lo que está planteado en Venezuela, no es impropio aplicar a nuestro país aquel feroz dicho de que "cada pueblo tiene el gobernante que se merece". Reenfocando, ya no se trata de que Chávez esto o lo otro. Se trata de cómo los venezolanos apoyan en buena o gran parte las propuestas y acciones chavecistas, y cómo quienes se oponen lo hacen de manera patéticamente obtusa. Y no se trata de esas ideas pseudo sicológicas que primero el cambio interno y luego el externo, etc.

Llegados a este punto procede preguntarse por el propósito de este artículo. Muy simple : Expresar un sentir muy doloroso e intenso, y tirar una flecha al infinito, quien sabe si llega a un blanco que tenga alguna significación.

Opositores : Es posible pero incierto e improbable el abanico de opciones que terminen con este régimen comunista bolivariano. Que si la implosión, que si el precio del petróleo, que si la ridícula teoría del "vaso que se rebosa", que si los Marines, que si el chavismo sin Chávez. Si algo se puede hacer creo que tendría que ser pensado desde perspectivas nuevas e inteligentes. Y si desde esa perspectiva distinta se concluye que nada hay que hacer por ahora, pues bueno, cada quien verá cómo se las arregla, mientras llegan los tiempos de maduración de un nuevo proceso de cambio.

Entiendo que esta verdadera catarsis y acusación puede ser irritante y molestar a muchos, pero aún así creo que tiene sentido expresarla y no guardarla.

Alea jacta est.

guillermoecox@gmail.com

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